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QUÉ ES UN ALCOHOLÍMETRO VENDING

Alcoholímetro vending o a monedas
Alcoholímetro Vending Blow & Go CDP 4500

Los alcoholímetros vending son aquellos alcoholímetros que se ubican en lugares públicos para que todas las personas que lo deseen puedan realizar una prueba de alcoholemia y conocer la concentración de alcohol en aire expirado que poseen.

Estos alcoholímetros funcionan insertando una moneda. El valor de dicha moneda lo determinará el dueño del local en el que se instala. Este tipo de alcoholímetros normalmente permite ajustar la moneda en función del diámetro de la misma. Los alcoholímetros vending funcionan como las máquinas expendedoras de tabaco u otras similares. Los alcoholímetros vending también incluyen un cajetín para las monedas, en este caso con una capacidad superior a 300 euros.

Para realizar un test de alcoholemia se necesita una pajita cilíndrica como la de los refrescos. El propio alcoholímetro suele disponer de un dispensador de pajitas para que el usuario pueda realizar la prueba. Además, estas máquinas poseen una pantalla táctil que indica de forma gráfica y sencilla los pasos que se deben seguir para realizar correctamente el test de alcoholemia.

Los alcoholímetros vending se han diseñado para ser usados por múltiples usuarios. Este hecho hace que sus estándares de calidad sean muy elevados. Antes de que el usuario comience una prueba, los alcoholímetros de última generación realizan de forma automática una limpieza en su sensor electroquímico para eliminar así aquellas partículas o restos que hayan podido quedar de pruebas anteriores. Esta pre-limpieza es imprescindible para obtener la máxima precisión y fiabilidad en el resultado de las pruebas.

Tras el proceso de pre-limpieza, el usuario podrá comenzar su test de alcoholemia llevando a cabo la acción de soplado. Posteriormente, en la pantalla aparecerá su tasa de alcoholemia y, de manera gráfica, se indicará si ésta es superior a la permitida o no. Por ejemplo, en el modelo Blow&Go CDP 4500, aparece un icono que representa un semáforo. Si se enciende la luz verde, significa que su tasa es 0,00. Si la luz es amarilla, quiere decir que su tasa de alcoholemia es inferior a la permitida pero contiene algo de alcohol en sangre. Finalmente, si el indicador es rojo, significa que su tasa de alcoholemia es superior a la permitida.

Los alcoholímetros vending incorporan un sensor electroquímico similar al que utilizan los dispositivos policiales. Estos sensores se caracterizan por su precisión. Además, pueden sustituirse por otro o recalibrarse cuando se llegue al tope máximo de número de pruebas realizadas. El hecho de poder sustituir el sensor aumenta enormemente la vida útil de la máquina. Cada sensor permite entre 10.000 y 20.000 pruebas aproximadamente. Esta cantidad varía en función de las circunstancias ambientales en las que se encuentra el alcoholímetro (temperatura, humedad, calidad del aire, etc.)

Los alcoholímetros vending se pueden ubicar en lugares públicos como: parkings, gasolineras, estadios, etc. Su estructura es muy resistente ya que en ocasiones pueden sufrir actos de vandalismo. También pueden instalarse en negocios privados dedicados a la restauración como: hoteles, restaurantes, casinos, discotecas, bares, pubs, clubs, etc. En ambos casos los alcoholímetros suelen anclarse a la pared para una mayor comodidad. El sistema de sujeción es muy sencillo.

Cada vez, son más las empresas que deciden adquirir este tipo de alcoholímetros para ofrecer un nuevo servicio a sus clientes y aprovechar así la creciente conciencia social sobre la importancia de no conducir bajo los efectos del alcohol.

Escrito por: Lidia Alonso Gil